Siembra tu alimento.

July 11, 2016 9:07 pm

Mímate y mima a la Madre. Cuando hablo de la Madre, hablo de la Tierra, la que nos da y nos da en abundancia y delicioso sabor. Cuando la trabajas con tu alimento la mimas, le das la importancia que se merece y así mismo a ti te das esa importancia. Cuando sembramos nuestro alimentos, estamos generando pensamientos positivos. Creo que nadie siembra su propia semilla pensando: “que esta semilla genere alimentos retorcidos y malignos”, al contrario cuando tu mismo aras la tierra, escoges qué siembras y dónde, cuando pasas tardes regándola y la vez germinar, confías una vez mas en la vida, en la sorpresa y de cierta forma en la magia de lo desconocido….

La soberanía alimenticia comienza desde que eliges tu semilla. Hace una semana compré una calabaza ecológica, guardé las semillas y sembré varias en diferentes rincones de tierra y otras en semillero. Las regué cada tarde al caer el sol, uno y otro día, cada mañana iba a ver mis semillitas y en silencio esperaba… preguntaba, y las animaba a salir! Después de unos días se asomaron muchas de las que sembré, las otras aun no han aparecido. Imaginarme que de esas plantulitas, en unos meses habrán calabazas para comer en casa y repartir a los amigos me hace verdaderamente feliz. Cuando siembro soy como una niña haciendo un experimento de colegio, nunca sé si saldrá la planta, pero siempre lo hago con la intención de vida…

Cuando siembras estas en contacto con los 4 elementos. Sientes la tierra, la preparas si es necesario, riegas la semilla dándole el valor que se merece esa agüita que baña la vida. Adentro esta sucediendo el fuego suficiente para poder estallar hacia abajo con las raíces y hacia arriba con la planta. Cuando la planta va creciendo, vez como va bailando con el viento que la acaricia. Verdaderamente cuando siembras, estas en contacto con la vida. 

No se necesita tanto espacio para sembrar. En una ventana o terracita, un pedacito de tierra, cualquier rincón al que le de un poquito el sol es un gran lugar para sembrar.

…no hay nada parecido a la sensación de comer tu propio alimento, el alimento que sembraste, al que viste crecer, que cuidaste y cosechaste…

Ahora si, SOY PARTE DEL CICLO, SOY PARTE DE TODO.